La zona de la quebrada de Humahuaca es una excelente opción para una escapada si se dispone de menos de una semana. Lo más común cuando se va al Norte Argentino es hacer combinación Salta + Jujuy, pero no queríamos correr y teníamos ganas de recorrer bien la zona, los pueblos, hacer caminatas, etc. así que decidimos hacer base en un pueblo/ciudad en el medio de la quebrada, Tilcara, y recorrer desde ahí.

Día 1 – Tilcara – Purmamarca

Llegamos a media mañana al aeropuerto en las afueras de San Salvador de Jujuy, agarramos el auto que habíamos alquilado con una agencia local y fuimos a Tilcara. El viaje duró unas dos horas, con un par de paradas al lado de la ruta porque los paisajes que se ven por la misma son impresionantes ya que la ruta corre por el valle que crea la quebrada, pudiendo contemplar las formaciones rocosas de distintos colores. El punto que más llama la atención en este tramo es la llamada “Paleta del pintor” a la altura de Maimara.

Paleta del Pintor

Decidimos alojarnos en la Posada de Luz los 5 días de nuestro viaje, una excelente opción en Tilcara, que junto con Purmamarca son en nuestra la opinión los dos mejores pueblos para hacer base en la quebrada. La posada queda a unas 3 cuadras de la plaza principal de Tilcara, donde hay bastante movimiento, y a pocas cuadras de excelentes opciones restaurantes de todo tipo y rango de precios. Por las noches nos costaba decidir a dónde ir, habían un par de buenos restaurantes de nivel con platos relativamente caros, restaurantes familiares, peñas, barcitos, de todo. De los que fuimos recomendamos La Picadita, donde hicimos honor a su nombre y probamos unos exquisitos quesos, fiambres y un locro espectacular; la peña de Chuspita, que da un show de música de folklore Jujeño muy bueno; y Khusca, una especie de bar/restaurante informal que tenía rica comida y una larga variedad de tragos algunos muy originales.

Pileta de la Posada de Luz

Volviendo al primer día, después de dejar nuestras cosas salimos hacia Purmamarca, que está a 25 km, para hacer el camino de los colorados, una caminata de unos 4 km por atrás del cerro de los siete colores donde se ven unas formaciones rocosas espectaculares de colores muy vivos. La caminata se disfruta tanto a la mañana temprano como a la tarde, cuando el sol está bajo y resalta más los colores, ideal para fotos también. También es posible hacerlo en auto y vimos algunos pasar, pero no nos quedó claro si estaba verdaderamente permitido.

 

Camino de los Colorados

 

Camino de los Colorados

 

 

 

 

 

 

 

 

Día 2 –Purmamarca – Salinas grandes

El segundo día volvimos a Purmamarca a pasar la mañana, esta vez para pasear un poco por sus lindas calles; visitar la plaza 9 de Julio, donde está la sencilla Iglesia Santa Rosa de Lima (construida en el siglo XVII) y un algarrobo de más de 500 años donde dicen que descansó el General Manuel Belgrano; y para ir a un par de spots donde sacar buenas fotos del cerro de los siete colores. La mejor vista nos pareció desde un camino que aparece del otro lado de la ruta y del Río de la quebrada de Humahuaca, y que pasa por lo que parece ser propiedad privada (hay un tacho para dejar propina por dejar pasar). El otro buen spot es desde el cerro el Porito, donde se ve el cerro de los siete colores bien de cerca.

Vista desde mirador cruzando la ruta.

Este último también está ubicado en propiedad privada así que cobran unos pocos pesos por pasar.

 

 

Vista desde el cerro Porito.

 

 

 

 

 

 

 

Antes del mediodía salimos para Salinas grandes que está a unos 70 km por un camino que tiene muchas curvas y asciende hasta unos 4.170 metros en el tramo de la cuesta del Lipán. Hay una zona de descanso en particular desde donde se aprecia una vista dramática de toda la cuesta desde arriba con la ruta zigzagueante y con más montañas al fondo. En el medio de la ruta nos cruzamos con un grupo de llamas que estaban al lado de un puesto que vendía antigüedades, que muy amablemente se dejaron sacar fotos desde cerca.

 

Cuesta del Lipán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llegamos a las salinas y contratamos un tour en uno de los puestos que hay al lado de la ruta. Nos llevó un guía en su camioneta hasta los sectores donde el piso de sal estaba más blanco y donde había laguitos con agua bien espejada, una experiencia espectacular, el guía estuvo muy bien explicándonos la formación de este fenómeno natural y contándonos el negocio de la explotación de la sal pero además resultó ser un gran fotógrafo acostumbrado a sacar las típicas fotos jugando con la perspectiva que permite la inmensidad del salar. Supuestamente estábamos en la época más seca, antes de las lluvias de Enero y Febrero, por lo que dicen es cuando el piso no se ve de un blanco tan intenso como después de las lluvias, pero igualmente había muchas zonas como las que se ven en las fotos donde aparecía ese blanco brillantes como si fuera nieve.

Salinas Grandes

 

Terminado el tour comimos en uno de los poquísimos restaurantes de la zona (quizás el único) y emprendimos el camino de vuelta a Tilcara.

Día 3 – Uquía y Humahuaca

Este día hicimos la parte de la quebrada de Humahuaca que está al norte de Tilcara. Arrancamos por Uquía, donde visitamos la fotografiable Iglesia de San Francisco de Paula, que vista desde lejos parece un cuadro con los variados tipos de árboles de distintos tonos de verdes y con un fondo de sierras coloradas y grises.

 

Uquía

Luego cruzamos el pueblo hasta la parte opuesta a la ruta, donde comienza el camino hacia la quebrada de las señoritas. Esta es una lindísima caminata muy recomendable, aunque tener en cuenta que son unos cuantos kilómetros

ida y vuelta con nada de sombra. No llegamos hasta la quebrada de las señoritas en sí, pero sí vimos una de las partes más espectaculares del camino que es bastante al principio, donde se llega al borde de una sierra elevada desde donde se ve un paisaje con las típicas formaciones rocosas coloradas de la zona.

 

Camino a la Quebrada de las Señoritas.

Luego de Uquía seguimos por la ruta admirando la quebrada y los distintos pueblitos que nos íbamos cruzando, hasta que llegamos a Humahuaca. Es una ciudad más grande que Tilcara y Purmamarca y tiene sus zonas lindas y otras no tanto. Estacionamos por el centro histórico y comimos en una de las tantas opciones de restaurantes que hay. Luego recorrimos la pintoresca plaza Dr Ernesto Padilla desde donde se admiran el Cabildo de Humahuaca y la Iglesia de la Candelaria (vale la pena visitar el interior y su lindo patio interno); visitamos el monumento a los héroes de la Independencia que está elevado y permite ver las sierras a lo lejos; y caminamos por las callecitas adoquinadas del centro donde hay bastantes puestitos con artesanías típicas jujeñas.

 

Plaza Dr. Ernesto Padilla y Cabildo de Humahuaca

Escaleras al monumento a los Héroes de la Independencia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pasadas las 15:00 salimos hacia las serranías del Hornocal, para llegar con el sol más bajo. Son unos 25 kilómetros por ruta de ripio hasta el mirador, y por momentos es un camino zigzagueante por la ladera de unas sierras por lo que lleva una hora el viaje aproximadamente. Las vistas desde el mirador del Hornocal, el llamado cerro de los 14 colores, es impresionante. Nos pareció una de las mejores cosas del viaje, se ven bien desde el estacionamiento del mirador o sino hay un camino de unos 400 mts desde el estacionamiento hasta una especie de loma más cerca de las serranías, pero es un paisaje tan inmenso que se ve bien desde cualquiera de los dos puntos. Nos pasamos como una hora admirando y sacando fotos hasta que se empezó a nublar y a garuar y decidimos volver, pero parecían haber caminos secundarios para llegar a otros puntos de vista que nos hubiera gustado ver si el clima nos hubiera dejado.

 

Serranías del Hornocal

 

 

Luego volvimos a nuestra base en Tilcara para terminar el día con una comida con show de música con instrumentos autóctonos en la divertida peña de Chuspita.

Día 4 – Tilcara

Por la mañana fuimos a visitar el Pucará de Tilcara que es un sitio arqueológico donde se encontraba esta especie de fuerte de defensa, estratégicamente ubicado en el cruce de dos caminos entre sierras. Muy interesante para hacer una visita guiada para conocer en detalle la forma de vida y las culturas que la habitaron, entre ellas los Incas. En la entrada del Pucará hay un jardín botánico gratis donde hay una sección de cactus muy variados.

Pucará de Tilcara

Por la tarde estuvo lluvioso así que nos quedamos por Tilcara

Día 5 – Purmamarca y San Salvador de Jujuy

El último día teníamos el vuelo por la tarde, así que después de dejar la Posada pasamos por Purmamarca a hacer un nuevo recorrido por el camino de los colorados pero en auto (nos gustó tanto que quisimos sacar algunas fotos más), y luego fuimos a San Salvador de Jujuy. Allí visitamos la plaza Belgrano donde resaltan la Catedral de San Salvador, muy linda de estilo colonial, y la imponente casa de Gobierno de Jujuy. No teníamos tiempo de entrar en el museo de la Catedral, que parecía interesante, así que comimos algo y nos fuimos para el aeropuerto. Por lo que vimos desde el auto lo que más vale la pena ver de San Salvador son los alrededores de la plaza Belgrano, no valdría la pena quedarse una noche, menos teniendo lugares tan lindos para levantarse por la mañana como Purmamarca a poco más de a 1 hora de distancia.

Plaza Belgrano con la casa de Gobierno de fondo.

Jujuy como parte de un viaje más largo

Como decíamos, decidimos hacer sólo la quebrada de Humahuaca y alrededores en los 5 días que teníamos, y la verdad que alcanzan perfecto y hasta puede sobrar pero muy poco, porque por ejemplo la tarde de lluvia que pasamos en Tilcara sin poder hacer mucho en verdad la queríamos usar para hacer la caminata a la garganta del diablo, que al final fue algo que nos quedó sin hacer. Si se decide hacer un viaje más largo de Salta + Jujuy pero dedicando menos tiempo a la quebrada y elegir unas pocas cosas que hacer en esta zona, creo que habría que priorizar Purmamarca (incluyendo el camino de los colorados), salinas grandes, una tarde y noche en Tilcara para visitar alguna peña, y las serranías del Hornocal son un imperdible también.


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