Menos de 6 meses después de visitar New York, tuvimos la suerte de poder viajar una semana a Londres. Dos ciudades con poco y mucho en común, que seguramente rankean en los primeros puestos de destinos favoritos para mucha gente. El haberlas visitado con tan pocos meses de diferencia nos permitió hacer comparaciones (improcedentes pero inevitables) para desempatar el primer puesto de nuestro ranking personal.

 

    Por primera vez viajamos en un vuelo directo, aprovechando los muy buenos precios que tiene Norwegian para la ruta Ezeiza – Gatwick. Este vuelo estaba catalogado como low cost, pero al menos con los opcionales que elegimos nosotros (comidas a bordo, equipaje en bodega) lo único low cost fue el precio. El avión es uno de los mejores disponibles (787-Dreamliner) completamente nuevo, no tiene 1ª clase ni Business, sino que tiene un sector Premium con asientos un poco más cómodos, más opciones de comida y embarque preferencial. En fin, un buen vuelo para una ruta muy larga (+14 hs, demasiado).

    Tal vez el principal problema con este vuelo, agravado al viajar con niños pequeños, son los horarios. El vuelo sale de día, y llega a la madrugada a Gatwick (3 AM), donde los primeros servicios de tren al centro de Londres arrancan pasadas las 6 AM. Si a eso le sumamos que lo más temprano en que uno puede ingresar a un depto u hotel es el mediodía, la consecuencia es un primer día de viaje muy áspero y desafiante. Y en pleno Enero con temperaturas de 1°C por la mañana. En fin: al costo del pasaje de Norwegian le queda margen para sumarle una noche previa de alojamiento, vale la pena.

    Repasemos: 15 horas de vuelo, casi un día entero sin dormir, niños confundidos, en Gatwick a las 3 AM, afuera un frío polar. Valijas y familia ubicadas en algún rincón de la terminal, durmiendo en esa extraña posición con una pierna extendida sobre cada valija, la mochila puesta al revés, un brazo enganchando un bolso y la otra mano haciendo contacto con alguna parte de la otra valija. Suponiendo ya resuelto el transporte a Londres, aún queda otro gran inconveniente que resolver: las valijas. En este caso, optamos por contratar un servicio que existe en la mayoría de las ciudades de Europa y USA, donde distintos tipos de establecimientos se inscriben en una plataforma para recibir valijas por hora y por días. Uno ingresa a la aplicación, busca lugares habilitados por zona y por horario, y emite una reserva que se paga online. El precio rondaba los 4 pounds por equipaje por día.

    El aeropuerto de Gatwick está a unos 45 kms del centro de Londres. Sorprendentemente la conexión por autopista es muy mala, ya que no existe un camino directo y para llegar a Londres hay que atravesar varios barrios por avenidas. Un UBER es carísimo, y tarda 1 hora y media de noche y a la madrugada, pero puede tardar más de 2 horas en horas pico. Lo mejor es tomar el tren que sale de la terminal de Gatwick hacia Victoria Station. Una alternativa es el Gatwick Express que es un servicio directo, que sale alrededor de 17 pounds el tramo y salen cada 30 minutos.   Pero en el medio salen muchos servicios a Victoria que paran 2 o 3 veces en el medio, y el boleto no supera los 12 pounds. El tiempo de viaje es muy similar.

    El lugar que elegimos para hospedarnos fue un departamento en la zona de Covent Garden que reservaoms a través de Airbnb. Fue muy difícil encontrarlo ya que no había muchas opciones que reúnan todos nuestros requisitos: buena ubicación, que acomode a 6 personas en 2 o más dormitorios, 2 baños completos, cuna, cocina equipada, ascensor; y claro, precios razonables. La vez anterior nos alojamos en la zona de Carnaby Street. Ambas son recomendables, tal vez un poco más tranquila la zona de Covent Garden.

    Del Londres turístico no hay mucho para agregar a lo ya conocido; ciudad difícil para ubicarse, nadie sabe cual es el centro, distancias largas, subtes que te llevan a todas partes.

Podemos agregar los siguientes elementos de interés:

   Visita guiada a Houses of Parliament. Se tiene que reservar con anticipación. El tour consiste en un recorrido guiado por el edificio, visitando todos los salones y ambas cámaras (Commons y Lords). Todo explicado con datos y sarcasmo bien inglés. En la visita uno entiende muchas de las tradiciones del sistema político inglés, y algunas anécdotas son increíbles. Dura aproximadamente 2 horas, no se pueden sacar fotos.

   Science Museum. Queda en la zona de Kensington, próximo al Victoria & Albert (aunque no forma parte del grupo). Es gratis. De los museos que más me gustan, esos que se recorren como a través de una línea de tiempo donde se van explicando grandes hitos de la historia. Las exhibiciones son espectaculares. Imperdible el piso entero dedicado a las grandes contribuciones inglesas en los distintos campos de la ciencia. Otra sala está dedicada a la maquina de vapor y cómo se largó la revolución industrial.

   Sky Garden. Queda en 20 Fenchurch Street. Es un edificio de 40 pisos, diseñado por el Arquitecto Uruguayo Rafael Viñoly, que en lo más alto tiene unos jardines cerrados con vistas muy buenas de toda la ciudad. Es gratis y se tiene que reservar con bastante anticipación por internet, donde se te asigna un muy estricto horario de subida. Quisimos subir una hora antes: no pudimos. Volvimos 15 minutos antes: tampoco. Arriba tiene un bar con precios muy accesibles para tomar algo. Es recomendable, ya que no es fácil tener acceso a vistas aéreas de la ciudad de Londres y alrededores, y este lugar es una muy buena opción.

    Battersea Power Station. Quienes no conozcan este emblemático edificio por la tapa del disco Animals de Pink Floyd, muy pronto van a empezar a tenerlo presente. Esta vieja usina de electricidad ubicada a orillas del Támesis está actualmente siendo intervenida con un mega-proyecto que seguramente va a convertir a este edificio y su barrio aledaño en uno de los sitios de interés de la ciudad.

Londres con niños.

    Como todo destino turístico urbano, Londres es una ciudad que se puede recorrer con niños. Lógicamente hay ciertas consideraciones a tener en cuenta. Para empezar; el clima. Excepto en verano, el clima de Londres es muy distinto al nuestro. En invierno particularmente, además de las bajas temperaturas (casi 0°C), los días son muy cortos, con un sol que atraviesa la ciudad a media altura sin llegar a calentar con fuerza en ningún momento. En lo que respecta a los chicos en edad de cochecito, el mismo tiene que estar preparado para soportar frío y lluvia. Nosotros nos arreglamos con una manta bien abrigada y un paraguas que enganchábamos cuando caía alguna lluviecita. Los cochecitos locales ya vienen acondicionados para todo. Hay que tener en cuenta que para un niño que va a pasar la mayor parte del día quieto arriba del cochecito, es importante el abrigo de los pies: buenas medias y botas o zapatos abrigados.

    Si hay algo que caracteriza a Londres es la vida en los pubs. Funcionan a toda hora y en todo lugar, y siempre hay gente. Para nuestra sorpresa, se permiten menores de edad hasta las 17 hs todos los días, que en invierno vendría a ser casi medianoche. También son una excelente opción para almorzar; generalmente con platos tradicionales, buenos precios y mesas amplias.

    Respecto al transporte. Habremos tenido mala suerte, o será una constante en Londres; pero no es para nada recomendable usar UBER. Todos los conductores que nos tocaron, además de no ser para nada amables, desconocían completamente la ciudad, los barrios y las calles. Además los mapas no siempre tenían actualizados los cortes de calles por las innumerables obras que hay en la ciudad. En definitiva todos los viajes terminaron saliendo más caros y más lentos que lo programado. La contracara es el taxi; muy cómodos para entrar con el cochecito plegado sin necesidad de abrir el baúl, los choferes mucho más conocedores de la ciudad. Y se puede pagar con tarjeta en la mayoría (no en todos). De todas formas, es inevitable tener que en algún momento tomar un subte. Y acá la cosa se complica un poco. La inmensa mayoría de las estaciones no tiene ni ascensor ni escalera mecánica funcionando. Asique hay que estar entrenado en el arte del ascenso y descenso de cochecitos por escaleras. En los vagones, dependiendo el horario, un cochecito entra cómodo o justo. Y en este punto es necesario decir que los ingleses se limitan a hacer lo que tienen que hacer, y nada más. O sea, liberar el sector destinado con prioridad para cochecitos (o sillas de rueda, etc.); ni un centímetro más ni un centímetro menos. Tal como está tallado en la base del monumento a Nelson en Trafalgar Square: “England expects every man will do his duty”. Tampoco esperen asistencia en la bajada y subida de cochecitos por escaleras! Por último, los colectivos son una vuelta alternativa: en general van más vacíos que el subte, tienen carriles especiales y por lo tanto se viaja rápido, y no hace falta subir ni bajar escaleras!

    Al haber ido en Invierno, más de una vez fue parada obligada la juguetería Hamley’s. Son 5 pisos llenos de juguetes y descontrol; con vendedores haciendo demostraciones, chicos corriendo por todos lados, juguetes desparramados por el piso. Espectacular. Se pueden pasar unas dos horas tranquilamente. Los juguetes ahí son más caros que en cualquier otro lugar de Londres. A un par de cuadras sobre Regent también se encuentra la librería Waterstones, también de varios pisos y donde se le puede dedicar algo de tiempo con niños. No es fácil Londres al aire libre, menos en invierno. Se debe tener en cuenta que excepto los grandes parques (Hyde Park, Regent’s Park, Holland Park, etc.) la mayoría de las plazas están enrejadas y cerradas con llave, y sólo tienen acceso los frentistas.

               

Y la comparativa con NYC?

  • Clima: NYC 1 – LON 0
  • Actividades para hacer: Ambas tienen algunos museos gratis. Pero en Londres aún subsisten locales como jugueterías, librerías, disquerías, etc. donde se pueden pasar unas largas horas; mientras que en NYC se extinguieron. NYC 1 – LON 1
  • Comida. Cuando uno viaja con niños, toda otra ciudad que no sea la de uno es complicada para comer. Empate.
  • Shopping. Supongo que en las dos ciudades no hay nada que no se consiga. Los precios deben ser similares: caro o carísimo. Empate.
  • Arquitectura. Depende los gustos, per empate
  • Historia. Todo barrio de Londres es historia y tradición pura, y eso se mantiene. Londres por afano.
  • Transporte. Deben ser las ciudades con mejores sistemas de transporte del mundo. Pero en Londres no hay ni una calle que corra derecho. Punto para NYC.

    En fin, sin entrar en gustos particulares o de culto de cada uno, es un claro empate. En mi caso, termina desempatando a favor de Londres por la estampa que le dan a la ciudad esos reductos espectaculares de paso obligatorio en cualquier momento del día: los pubs.


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